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Te ofrecen un trabajo: 10 cosas que conviene comprobar antes de decir que sí

Ubuntu Canarias · 7 min de lectura

Hombre pensativo con una hoja de papel en la mano frente a un portátil, con una lista de comprobaciones marcadas junto a él

Cuando llevas tiempo buscando trabajo, que alguien te llame o te escriba diciendo que cuenta contigo suele sentirse como un alivio. Y con más razón si necesitas el ingreso ya, o si simplemente quieres empezar una etapa nueva.

Por eso mismo, a veces se acepta rápido. Demasiado rápido.

«Empiezas mañana y ya hablamos del contrato».
«Ven unos días primero, para ver cómo trabajas».
«El sueldo son unos 1.200, más o menos».
«No hace falta que leas nada, ya te lo explicamos luego».

Detrás de una oferta puede haber, sencillamente, un trabajo normal. Pero también puede haber condiciones que no coinciden con lo que se dijo al principio, un puesto distinto del anunciado, o cosas que conviene aclarar antes de empezar. Esto no va de desconfiar de las empresas por sistema. Va de saber qué se está aceptando.

Antes de decir que sí, hay unas cuantas cosas que merece la pena mirar.

Que el puesto sea el que te ofrecieron

Suena obvio, pero no siempre se cumple.

Si te contratan como ayudante de cocina, no debería aparecer luego un puesto completamente distinto sin que nadie te lo explique. Igual con las funciones, el centro de trabajo o el horario.

Una cosa es que una empresa tenga cierta flexibilidad, y otra que termines haciendo un trabajo que no es el que aceptaste. Pregunta qué vas a hacer y dónde. Si el puesto tiene varios centros, mejor saberlo antes.

Cuánto vas a cobrar, y cómo se calcula eso

«Son 1.300 euros» no siempre quiere decir lo mismo.

Conviene saber si es bruto o neto, si las pagas extra van incluidas o se cobran aparte, y a qué jornada corresponde esa cifra. También cuándo se cobra y de qué forma.

El salario no debería quedar en un número dicho de pasada. Es parte de la relación laboral, y tiene que poder comprobarse.

Qué jornada vas a hacer de verdad

Una oferta puede decir «jornada completa» y luego aparecer un horario bastante distinto de lo que uno imaginaba.

Merece la pena preguntar por las horas, los días, los turnos, si hay que trabajar fines de semana o festivos, y si ese horario puede cambiar más adelante. Si el contrato es a tiempo parcial, el número de horas y su distribución tienen que figurar por escrito; el SEPE señala que no cumplir esos requisitos formales puede tener consecuencias sobre cómo se considera la relación laboral.

No hay que tener miedo de preguntar por el horario antes de aceptar. Es mejor aclararlo entonces que descubrirlo después.

Qué tipo de contrato vas a firmar

Indefinido, temporal, fijo-discontinuo, de formación. No todos significan lo mismo, y conviene saber en cuál estás entrando.

Pregunta qué tipo de contrato es y, si es temporal, cuánto dura. Pide una copia para leerla con calma antes de firmar, no en el momento.

El SEPE explica que el contrato puede formalizarse por escrito o, en algunos casos, de forma verbal, aunque hay situaciones en las que debe constar por escrito, y que la persona trabajadora tiene derecho a conocer las condiciones esenciales de su relación laboral. Si algo no se entiende, se pregunta. Firmar algo que no has leído, por miedo a perder el puesto, no protege a nadie.

Que aparezca el convenio colectivo que corresponde

Esta es la parte que casi siempre pasa desapercibida, y sin embargo puede ser importante.

Muchas condiciones no están solo en el contrato: salario, jornada, vacaciones, categorías profesionales... suelen depender también del convenio colectivo que se aplique. El contrato debería reflejar cuál es. Si no aparece, se puede preguntar directamente a la empresa; la Comisión Consultiva Nacional de Convenios Colectivos indica que esta información también puede consultarse a través de Import@ss cuando el convenio ha sido declarado por la empresa ante la Seguridad Social.

No hace falta convertirse en especialista en convenios. Pero sí conviene saber cuál te toca.

Que la empresa vaya a darte de alta

Esto es algo que preocupa especialmente a quienes buscan su primer empleo en España: si van a trabajar realmente con contrato y con alta, o si eso queda «para más adelante».

La respuesta no debería ser «empiezas y luego vemos». El alta en la Seguridad Social es parte central de la relación laboral, y el SEPE recoge las consecuencias que puede tener no estar dado de alta en determinados casos. Si te dicen que empieces sin contrato o sin alta, es momento de parar y pedir información antes de seguir.

Qué pasa durante el período de prueba

Hay quien escucha «estás a prueba» y entiende que esos días no cuentan, que no hay derechos de por medio. No es así.

Si existe un período de prueba, tiene que estar establecido conforme a la normativa y a lo que corresponda según el contrato y el convenio. Que la empresa necesite ver si te adaptas al puesto (y que tú necesites ver si el puesto te sirve a ti) no convierte esos días en trabajo gratuito.

Qué te están pidiendo antes de contratarte

Aquí hay que prestar atención de verdad.

Si para conseguir el empleo te piden dinero por adelantado —para «reservar la plaza», para una formación obligatoria que no estaba anunciada, o para tramitar un supuesto contrato— para y comprueba la situación antes de pagar nada. Lo mismo si la oferta llega desde un número desconocido, una cuenta personal o redes sociales, y quien contacta evita dar datos concretos de la empresa.

No toda oferta que llega por WhatsApp es una estafa, ni mucho menos; hoy en día muchas empresas contactan así. La pregunta que importa es otra: ¿puedes comprobar quién está detrás de la oferta y cuáles son de verdad sus condiciones?

Si eres extranjero, que el trabajo sea compatible con tu situación administrativa

Para una persona extranjera hay una capa más a comprobar: no basta con que una empresa quiera contratarte. Hace falta que tu situación administrativa y tu autorización permitan trabajar en esas condiciones concretas.

Esto importa especialmente si estás en un proceso de regularización, tienes una autorización de estancia, una de residencia con condiciones determinadas, o estás en medio de un trámite de extranjería. Frases como «no pasa nada», «la empresa te arregla los papeles» o «empieza y ya lo solucionamos» no son un buen punto de partida para tomar esta decisión. Si tienes dudas sobre tu caso concreto, mejor buscar orientación especializada antes de empezar.

Guarda lo que te ofrecieron

Este último punto parece menor, pero puede ser muy útil más adelante.

Guarda el anuncio, los mensajes, el correo, el nombre de la empresa, su dirección, las condiciones que te dieron y cualquier documento que hayas recibido. Si finalmente te contratan, guarda también tu contrato y la documentación de la relación laboral. No se trata de archivar cada conversación de tu vida: se trata de conservar lo que demuestra qué se te ofreció y qué se acordó. Y si en algún momento necesitas consultar los datos de un contrato comunicado al SEPE, existe un servicio para que la persona trabajadora pueda consultarlos e imprimirlos.

Buscar trabajo genera presión, y cuando después de semanas o meses alguien por fin dice «te queremos contratar», da miedo preguntar demasiado. Se piensa: si pregunto, elegirán a otra persona.

Pero conocer las condiciones de un trabajo no es pedir de más. Es saber dónde vas a trabajar, qué vas a hacer, cuánto vas a cobrar, qué horario tendrás y qué tipo de relación laboral vas a tener con esa empresa. Esto vale para cualquier persona que busca empleo, y probablemente vale un poco más para quien llega de otro país y todavía está aprendiendo cómo funciona el mercado laboral aquí.

No hace falta conocer toda la legislación laboral para protegerse un poco. Basta con preguntar, leer y comprobar antes de firmar o de empezar a trabajar. Y si algo importante cambia respecto a lo que te habían dicho al principio, no conviene dejarlo pasar solo porque se necesita el empleo.

Un trabajo puede ser una buena oportunidad. Pero para saber si de verdad lo es, primero hay que conocer sus condiciones.

¿Te han hecho una oferta de trabajo y tienes dudas sobre las condiciones?

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