Mi nombre es Yassine y este es mi sueño
Por Yassine E.
31 años · Sidi Slimane, Marruecos
Una historia compartida en Voces del Mundo
En Ubuntu Canarias creemos que cada persona tiene una historia que merece ser escuchada.
Con Voces del Mundo queremos abrir un espacio donde las propias personas puedan compartir sus experiencias, sus culturas y sus sueños en primera persona, contribuyendo a una sociedad más abierta, diversa e intercultural.
Las historias que publicamos no pretenden representar la experiencia de todas las personas migrantes. Cada una refleja una realidad personal, con circunstancias, desafíos y esperanzas propias. Precisamente esa diversidad de voces es la que enriquece este proyecto.
Hoy compartimos el testimonio de Yassine E., de 31 años, un joven marroquí de la provincia de Sidi Slimane, que nos habla de su deseo de trabajar, ayudar a sus padres y construir un futuro mejor sin poner en riesgo su vida.
Mi nombre es Yassine y este es mi sueño
Soy Yassine E., tengo 31 años y vivo en la provincia de Sidi Slimane, en Marruecos.
Como muchos jóvenes de mi país, sueño con tener la oportunidad de trabajar, vivir con dignidad y construir un futuro mejor.
Mi situación económica es difícil y mis padres ya son mayores. Necesitan medicamentos y apoyo para afrontar los gastos de cada día. Mi mayor deseo es poder ayudarles y ofrecerles una vida más tranquila.
En Marruecos he intentado salir adelante, pero ahorrar lo suficiente para crear un pequeño negocio resulta muy complicado. A pesar del esfuerzo y del trabajo, muchas veces los ingresos apenas alcanzan para cubrir las necesidades básicas.
Hay algo que influye mucho en los sueños de muchos jóvenes marroquíes: vemos que algunos amigos, familiares o conocidos consiguen cambiar su vida emigrando. Esas historias nos hacen pensar que quizá nosotros también podamos tener una oportunidad.
Uno de esos ejemplos para mí es mi amigo Youssef.
Youssef creció en un pequeño pueblo de Marruecos. Durante años buscó trabajo sin éxito mientras veía cómo sus padres envejecían y cómo aumentaban los gastos de la vida y de los medicamentos. Su sueño era sencillo: trabajar con dignidad, ayudar a su familia y construir un futuro mejor.
Desesperado por la falta de oportunidades, llegó a España cruzando desde Fnideq hasta Ceuta. Fue una decisión muy arriesgada que puso su vida en peligro y que hoy él mismo no recomendaría a nadie. Al llegar recibió ayuda de asociaciones que le ofrecieron ropa, comida y un lugar donde dormir. Más tarde pudo desplazarse, encontró un empleo y, con los años, regularizó su situación.
Con mucho esfuerzo consiguió alquilar una vivienda, enviar dinero todos los meses a sus padres para que pudieran comprar sus medicamentos y vivir con mayor tranquilidad. Incluso logró construirles una casa.
Pero Youssef nunca olvida a quienes no tuvieron la misma suerte. Algunos siguen esperando una oportunidad y otros perdieron la vida intentando llegar a Europa por rutas peligrosas.
Por eso siempre me dice: «Los sueños son hermosos, pero debemos perseguirlos por vías seguras y legales, porque la vida vale mucho más que cualquier sueño.»
Su historia me inspira, no porque cruzara el mar, sino porque hoy puede vivir de su trabajo y ayudar a su familia. También me recuerda el precio y los riesgos que muchas personas pagan cuando no encuentran alternativas.
Mi sueño no es repetir ese camino. Si algún día tengo la oportunidad de ir a España, quiero hacerlo de forma legal, respetando las leyes, trabajando con esfuerzo e integrándome en la sociedad. Quiero demostrar que puedo aportar con mi trabajo y construir mi futuro de una manera segura y responsable.
No busco compasión. Solo espero que algún día se me brinde la oportunidad de trabajar, vivir con dignidad y cuidar de mis padres, igual que cualquier persona desearía hacer por su familia.
Gracias por leer mi historia.
Una mirada para seguir construyendo puentes
En Ubuntu Canarias creemos que escuchar historias como la de Yassine nos ayuda a comprender que detrás de cada proceso migratorio existen personas con responsabilidades, capacidades, esperanzas y proyectos de vida.
Su testimonio refleja una realidad concreta y una decisión personal: la de perseguir sus objetivos por vías seguras y legales, convencido de que ningún sueño justifica poner en riesgo la propia vida.
Escuchar estas voces nos invita a mirar la migración desde una perspectiva más humana, basada en el respeto, el conocimiento mutuo y la convivencia intercultural.
Nota editorial. Este testimonio ha sido publicado con la autorización de su autor. Para proteger su privacidad, algunos datos identificativos han sido parcialmente anonimizados. El contenido refleja exclusivamente la experiencia y las opiniones personales de quien lo firma.

Tu historia también merece ser escuchada.
Cada experiencia aporta una mirada única sobre el mundo. En Voces del Mundo queremos seguir construyendo un espacio donde las personas puedan compartir sus historias, sus culturas y sus aprendizajes para acercarnos unos a otros.